Apuntes de Cátedra / Eje: La Comunicación Visual: “diseñar es comunicar”.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Tema: La Codificación Visual

· Desde el punto de vista teórico el concepto de código está generalmente asociado con la idea de un conjunto cerrado de elementos, con límites muy precisos (Ej.: el Código Morse, las Lenguas, etc). En estos casos podemos demostrar su carácter de conjunto cerrado a partir de una operación: la construcción de un diccionario (Ej.: en este caso el código lingüístico se presenta como el módelo de todos los códigos).
· Ahora bien, en la Comunicación Visual esto no resulta tan fácil. No existe una clara posibilidad para establecer un criterio de clasificación de las imágenes, porque estas tienen como característica fundamental la variabilidad formal. Esto significa que hay una cantidad ilimitada de posibilidades de representar un mismo objeto, un mismo hecho.
· A su vez estas imágenes son unidades complejas que permiten hacer una segmentación de ellas mismas en unidades menores, que también resultan ser imágenes (Ej.: la imagen de un caballo es posible recortarla en diversas partes parciales que también tienen un sentido: la cabeza, un ojo, las patas, etc). Todo segmento se transforma inmediatamente en una totalidad en sí mismo, en una nueva imagen.


Tema: La conceptualización de los códigos de la Comunicación Visual.

· “¿Podemos asociar la manera en la que nos miramos los zapatos para atarnos los cordones con la forma en que miramos una película de ciencia ficción?”. No se puede asociar sencillamente la percepción de la realidad con la lectura de un texto visual, la diferenciación entre realidad y representación no es sólo un hecho fáctico, sino también un hecho psicológico.
· Los textos visuales se interpretan en función de una comunicación (intencional) mientras que la recepción de la realidad no presupone una intencionalidad comunicativa (Ej.: vemos una obra de arte, un cuadro, haciendo las veces de receptor, tratando de interpretar un mensaje que el autor nos hace llegar como emisor en la comunicación; no vemos el cielo esperando una señal del “Dios Nube” para saber si va a llover). “No vemos con los mismos ojos la vereda por donde caminamos y la chica que nos gusta”. Existen diferentes formas de asimilar lo que uno ve.
· Desde el punto de vista de la comunicación, interpretar esos estímulos visuales nos lleva a obtener significados. Estos significados difieren muchas veces de la mera identificación de objetos y del papel en que le atribuimos un sentido.
· Resumiendo, las relaciones entre estos dos planos de significación son muy complejas. Podríamos decir que existen dos modos de mirar las cosas: uno natural y uno comunicacional.


Tema: El espacio representado.

· Con anterioridad hablamos de que existen diferentes formas de asimilar lo que uno ve, de que hay dos modos de mirar las cosas: uno natural y otro comunicacional; es decir que hay una forma empírica, fáctica, enmarcada en lo sensorial, y otra forma abstracta cercana a lo cognitivo.
· El encuentro de esos dos planos produce una iconografía. Es decir que en el momento en que una sociedad descubre la posibilidad de sistematizar la percepción empírica a fin de transponerla a un espacio de dos dimensiones, ya estamos hablando del inicio de una cultura iconográfica.
· Veamos un ejemplo, las pinturas rupestres. Una pintura rupestre implica el encuentro entre la visión empírica del entorno (el ámbito natural que rodea al hombre primitivo) y la visión codificada del artista (lo que él pinta) capaz de seleccionar los rasgos significativos de los objetos y reubicarlos en un espacio imaginario proyectado sobre una superficie plana (la pared de la caverna). Se crea así un nuevo espacio: el espacio representado.
· La creación de este espacio supone la reconstrucción del espacio vivido mediante recursos gráficos seleccionados según criterios culturalmente establecidos, surgidos de la descomposición del universo en elementos ópticos diferenciables e identificables (Ej.: el hombre primitivo reconstruye su realidad cotidiana (una cacería) mediante el uso de grafismos que representan a su tribu, sus armas, los animales que caza).
· Hay que destacar el carácter conceptual y cultural de este espacio simbólico visualmente representado. Toda representación expresa el aspecto visual de la cultura de una sociedad, su forma de percibir, de representar, de concebir el mundo.


Tema: Los Códigos de la Percepción

· La Percepción es tal vez el aspecto de la Comunicación Visual donde las confusiones son más frecuentes y mayor polémica se genera. Es el punto de encuentro entre las teorías culturales que interpretan la percepción como un proceso simbólico de construcción de significados y de las teorías empiristas que buscan establecer las leyes naturales de la percepción.
· Se sostiene que no hay experiencia sensible natural. Determinada forma de representar algún hecho u objeto supone una determinada forma de percibirlo. Es imposible extraer de este marco al individuo que vive esta experiencia, dado que ese marco está establecido culturalmente en el individuo.
· El objeto que se percibe nunca es un objeto abstracto sino un objeto culturalmente establecido. “Lo que percibimos son antes significados” (Ej.: no percibimos círculos de metal, sino monedas).
· El sujeto de la percepción no es un sujeto pasivo. En el acto de mirar el sujeto siempre es activo, y pone en juego múltiples situaciones a la hora de percibir. El acto de mirar nunca es simple, es una actividad compleja. La percepción implica tanto la anticipación como el recuerdo.
· Toda experiencia perceptiva será captada según la rejilla que cada cultura elabora.


Tema: Los Códigos de la Representación

· Toda representación presupone el reconocimiento de una tradición visual de la cual forma parte y con la cual tiene una relación directa. La tradición garantiza el reconocimiento de lo representado en una lectura visual y es el punto de partida de toda producción de una imagen. Si una determinada representación es innovadora o transgresora sólo puede serlo a partir de una tradición que innovada o transgredida.
· Toda información visual debe entrar en un esquema para ser representada y visualizada. El esquema es el punto de partida para producir sucesivas correcciones y adaptaciones. La adopción de estas soluciones derivan en un nuevo esquema que será nuevamente sometido a revisión transformando este proceso en un movimiento incesante (Ej.: la moda femenina, año a año, colección a colección es un esquema que se adapta y evoluciona continuamente, siendo la repetición del ciclo otoño-invierno / primavera-verano su punto de partida).
· Toda representación presupone una operación perceptiva previa. Para pasar de la experiencia perceptiva empírica al plano de la representación es necesario descomponer lo percibido, es decir conceptuar la experiencia sensorial (lo que captan los sentidos). Toda representación está codificada porque es el resultado de una conceptualización de la experiencia directa, de una selección de recursos gráficos, y de una puesta en relación entre ambos aspectos (Ej.: representar un árbol de manzanas es plantear su imagen en nuestra memoria (conceptuar la experiencia directa), traducir esa imagen en líneas y colores (seleccionar los recursos gráficos) y poner a ambos aspectos en relación).
· Si una representación vale como análogo de la realidad se debe a una operación cultural de atribución de significado. Esta atribución siempre se realiza sobre un criterio establecido arbitrariamente: el criterio de semejanza. La semejanza no es un hecho natural sino una relación construida, seleccionada entre un vasto campo de posibilidades. Algo es semejante a otra cosa según un criterio, y deja de serlo si se aplica otro.

Tema: Los Códigos Cognitivos

· “No hay ojo inocente”. Así se explica la ausencia de un código de representación supuestamente natural. “El ojo selecciona, excluye, organiza, discrimina, asocia, clasifica, analiza, construye. Nada se ve desnudamente o desnudo”.
· El ojo siempre llega a su tarea cargado de un saber. Este saber es atribuible a la carga de ideas que uno posea y a la configuración cultural del grupo de pertenencia. Ya que en la mirada inmediatamente se cuelan numerosos pre-juicios de orden histórico, cultural y personal (Ej.: existe una clara diferencia entre lo que son nuestros patrones de indumentaria femenina y los de las mujeres iraníes, allí ellas no pueden salir a la calle si no están cubiertas desde la cabeza hasta los pies con un chador). Se trata de un saber construido a lo largo de la historia personal, donde se ha ido depositando y asentando vivencias en la conciencia y en la sensibilidad de cada uno, y al que han contribuido procesos históricos, cambios sociales, revoluciones, teorías y técnicas, renovaciones estéticas, etc.
· La mirada está socialmente informada, conformada por la cultura y determinada por la historia personal del que mira.
· Pero no se trata sólo de demostrar que el “ojo inocente” no existe, sino de sostener que esa supuesta inocencia no es para nada deseable. En la red de condicionantes que la cultura brinda es donde la inteligencia y la sensibilidad humana encuentran el marco de su libertad.